Crítica educada a Seinfeld
Es frustrante cuando uno no encuentra placer en algo que a mucha gente le gusta, sobre todo cuando uno aprecia a esa gente y respeta sus gustos. Concretamente, estoy hablando de Seinfeld.
Siempre me aburrió, o al menos desde que conocí el programa. Hasta hace dos días no había visto capítulos completos: desde que tengo cable, si veo que lo están pasando, no me detengo a verlo. Pero decidí darle una oportunidad. Después de todo, no podía ser tan malo si a mucha gente piola le gusta.
Así que vi la primera temporada.
Me aburrió.
No es exactamente "malo", puedo entender de qué van los chistes, y por qué a alguna gente les causa gracia, pero a mi gusto, depende demasiado de las risas enlatadas para rematar chistes, que por otro lado me parecen obvios.
Asimismo, la alegación de que es una serie acerca de "nada" resulta inexacta: Es una serie acerca de neoyorquinos "superados" y snobs, que tratan de ser irónicos con situaciones cotidianas. Pero los personajes no me parecen particularmente buenos ni entretenidos, ni nada. Hablando de lo cual, no me trago a Kramer: me parece muy artificioso su supuesta excentricidad. Algo así como un Sheldon sin onda (que conste, de TBBT es el personaje más choto, a mi entender, ya que está completamente flanderizado- busquen en tv tropes).
Reconozco que el humor depende de la ironía, pero a mi juicio está demasiado cerca de la generalización banal. "Todos los hombres tal cosa, todas las mujeres tal otra", al menos, en la parte del Stand Up.
Por otro lado, el Stand up me parece imbancable. No me parece un buen género de comedia; existen buenos cómicos que hacen Stand Up, pero serían mejores haciendo otras cosas. Esto, de cualquier manera, es debatible.
Más allá de esto, comprendo que en su momento fue una especie de ruptura para la tradición de comedia yanqui, que sentó bases para las actuales sitcoms, y que en contexto se lo puede apreciar como vanguardista. Pero el producto final no me parece la gran cosa. Original en su momento, demodé ahora. Y no hay que olvidarse que existían otras tradiciones humorísticas muy desarrolladas y rupturistas que no necesitaban la sitcom: recordemos que mucho antes ya existían Monty Python en Gran Bretaña, y Boris Vian en Francia; y contemporáneamente, Cha Cha Cha y los monólogos del Perro, el personaje de Posca, en Argentina, Leo Maslíah en Uruguay . Mejores personajes, absurdo e ironía fina muy desarrollada, muchos estilos y diversidad de comedia. Así que vanguardista en un sentido muy limitado.
En fin, Seinfeld me resulta de esos plomazos que veía gente de clases medias-altas con acceso a cable, que encontraba alguna referencia en común a partir de la serie. Su principal atractivo fue su originalidad, pero este valor por sí mismo no dice demasiado -yo puedo hacer cuadros con soretes como pintura, pero eso no quiere decir que sea algo necesariamente bueno. Tal vez sea demasiado demoledora esta metáfora, pero se entiende. digamos: podría pintar emoticones sobre una pantalla vieja de computadora con un fibrón, y no dice demasiado.
Resultado final: mediocre. No más de una o dos sonrisas en toda la temporada.
15 de noviembre de 2013
Nota del 2026... una crítica muy madura
Algo que no puse en la crítica original, pero a lo que le di vueltas mucho tiempo, es que el problema general que tenía con Seinfeld era más de clase que con la obra. Me explico: Seinfeld era de esas cosas que veían los millenials viejos cuando las pasaban en el cable. Especialmente en La Plata. Mi ex esposa y varios de mis amigos de aquel entonces eran de clase media alta, es decir de la clase ilustrada platense, mientras que yo venía a ser la clase media degradada de la década del noventa. Sí, tenía bastante lectura encima, pero era más caótica que ordenada, y definitivamente no estaba en el zeitgeist cultural del período.
Con esto quiero decir que era pobre y no tenía cable.
Entonces, no tenía realmente acceso a los consumos culturales propios de la clase media acomodada de la época. Tampoco estaba dentro del circuito ni de las escuelas nacionales ni de las privadas, que eran los privilegiados de aquellos tempranos 2000 con De La Ruina a la cabeza. Y Seinfeld era del tipo de obras que estaban dentro del significante cultural de las clases más o menos pudientes del período, por más que durante la década y media posterior mis circunstancias materiales habían mejorado notablemente. Por esto le tenía más bronca de la necesaria en ese momento. Pero recordemos que en ese momento estaba casado con una mujer de la "high", y ese matrimonio terminó en desastre, así que era más problemático de lo que se puede notar.
Esto, si bien contextualiza la opinión, no la invalida. Sigo creyendo lo mismo de Seinfeld, solo que ahora tengo mejores palabras para describirlo. El programa se transformó en un significante cultural y una marca de clase, de pertenencia a una sociedad de un cierto poder adquisitivo y circuito cultural. La plebe no entraba ahí, por mucho que leyera. La propia obra es una oda al nihilismo liberal; Jerry Seinfeld es un conservador patético y su obra revelaba toda la ética de su generación y el triunfo del capitalismo y el colonialismo cultural yanqui sobre las clases medias y acomodadas rioplatenses. Y se transformó en un significante vacío (como David Lynch... algún día hablaremos sobre David Lynch) para esas clases sociales.
Si no te gusta Seinfeld, no te sientas mal. Es normal. Seinfeld es una poronga con requesón.