El libro puanner
Reseña a Michel Nieva, Sueñan los gauchoides con ñandúes eléctricos
Este libro es probablemente la cosa más puanner que haya leído jamás. Tiene absolutamente todo aquello que la ubica entre las obras propias de un estudiante de Letras: referencias abiertas a un cánon compartido (si bien mal unido: ¿fanáticos de Sarmiento que aman el Martín Fierro? Alguien que le regale un libro de historia), experimentación estilística, rupturas de la continuidad y la cuarta pared, autorreferencialidad, juegos intertextuales posmodernos.
Temáticamente, por supuesto, no es una revelación. Es graciosa, sí, la desmitificación que se hace de Sarmiento, y verlo como un zombi violador. Es el género del humor absurdo propio de Capusotto, la mezcolanza caótica de temas disímiles. La sexualidad violenta y brutal. Es entretenido, en un punto.
Estilo sobre fluidez
Sueñan los gauchoides con ñandúes eléctricos es un libro dedicado a un público muy concreto: el circulito endogámico de la Facultad de Filosofía y Letras, y se le nota. Mucho.
Por supuesto, formalmente es un horror. Tiene todo aquello que vuelve insoportable a un texto: frases kilométricas, párrafos que duran páginas, repeticiones ad nauseam, narraciones farragosas que no van a ningún lado, excesos lingüísticos... en fin, todos los trucos que alguien que está demasiado fascinado con su propio estilo como para preocuparse por un texto bien escrito. Pero claro, esto tiene un propósito: congraciarse con un público específico que busca eso, creyendo que ahí radica la inteligencia.
El punto es que las rupturas y experimentaciones no tienen otro fin que sí mismo, o mostrar que tan "canchero" es el autor. Es un libro experimental, claro. Un experimento que salió mal. Y sin embargo resulta irresistible como apretarse un granito, o rascarse el agujero del culo y olerse los dedos para ver qué tal.
Conclusión: cojer con bronca
Por supuesto, leí el libro con bronca. Me reconozco puanner, y claramente es un libro apuntado hacia acá. Un factor importante en la lectura fue la brevedad del texto. Un texto de esta índole, pero más largo, hubiera sido infumable. Con la extensión que tiene, se vuelve tolerable.
Por todo esto, este libro funciona como cojer con alguien a quien le tenés bronca pero está fuerte.
Nota de 2026
Habiendo visto un poco mejor cómo funciona la industria editorial argentina, y la endogamia de Puan en su mejor y peor aspecto, se comprende mejor adónde iba. Eso no lo vuelve mejor, sino mucho, mucho peor. Es un perfecto exponente del "cinismo urbano" que pareciera ser la única forma de publicación por fuera de las narrativas de género, y el ejemplo perfecto del "Golden Boy" que conoce los entresijos de la industria cultural y los aprovecha para escribir pretenciosamente.